
Esta es una costumbre practicada hace siglos, (a propósito del
mundial…)preferentemente en muchas culturas africanas, de Medio Oriente
y de Asia y que consiste en la práctica de la extirpación del clítoris,
del labio inferior y de dos terceras partes del labio mayor del aparato
genital femenino. Entre otros países, se realiza en Guinea, Senegal,
Etiopía, Egipto, Burkina Faso, Mali, Gambia, Eritrea, Sudán, Somalía,
Nigeria, India y Australia. También, diferentes culturas de Medio Oriente
(ojo: tener en cuenta a la hora de elegir donde pasar vacaciones en
fiestas patrias).
La Mutilación Genital Femenina (FGM) es parte de un ritual o ceremonia de
iniciación por el cual una niña-adolescente, ingresa a la madurez y por lo
tanto define el paso de la infancia a la adultez. Inicialmente , se
practicaba para resguardar la virginidad, impedir la masturbación y el
placer durante el acto sexual, y en ese sentido son costumbres instauradas
a partir de sistemas PATRIARCALES (gracias a Dios aquí mandamos las
matriarcas). También ha sido definida como la circuncisión femenina y el
incumplimiento de dicha práctica generalmente se asocia a toda suerte de
castigos diabólicos por parte de la divinidad.
La práctica en sí conlleva grandes riesgos físicos: septicemia,
infecciones, anemia e incluso la muerte; y psicológicos (mas que
circuncisión, evoca algunas modalidades de castración), anhedonia sexual,
trauma, síndrome de Estocolmo, entre muchos otros.
En que consiste?
lleva consigo la extirpación no sólo del clítoris y de los tejidos
adyacentes (labios menores), sino también de los labios mayores. Luego, se
cosen las heridas en carne viva, dejando tan sólo un orificio diminuto
para la orina y la menstruación.
Circuncisión, ablación, infibulación, mutilación genital femenina,
clitoridectomía, muchos nombres para un sólo acto que elimina el placer en
la mujer, y aunque algunos lo asimilen a la circuncisión masculina, la
evidencia sugiere que la ablación femenina es como si a un hombre se le
extirpara el pene, sus cuerpos cavernosos y parte de la piel del escroto.
Aunque este uso intraculturalmente es entendido como parte de un ritual
cultural positivo, cuya intención no es mutilar por mutilar sino delimitar
un pasaje simbólico a la adultez con definición de las expectativas del
rol cultural asignado a la mujer, la extrema crueldad de la costumbre ha
hecho que cada vez aumenten más los detractores de este uso y surjan
organizaciones defensoras del derecho de la mujer y que aspiran a la
erradicación de esta costumbre. Junto a la globalización, Grupos de
Defensa de los Derechos Humanos, especialmente Europa y Estados Unidos se
han dedicado a denunciar, educar y erradicar la circuncisión femenina en
atención a un criterio fenoménico de normalidad, con argumentos que van
desde el derecho a no ser torturado o mutilado, pasando por el derecho
individual a una sexualidad normal, hasta la consideración del derecho a
ser debidamente informado.
Mayor información:
http://www.revistafusion.com/1998/num62/repor62-2.htm
Gentileza: Graciela Niño.