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Papin Rss

Forjando una mentalidad ganadora.

Posted on : 04-01-2010 | By : Omar | In : Psicologicemos

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mentalidad ganadora

La vida es bella, pero el mundo es cruel y cada vez más. Tenemos que tomar conciencia de éste nuevo orden de las cosas. Sí, porque en el mundo de los humanos existen ganadores e perdedores. A pesar de que todos quieren ser ganadores, a nadie le gusta perder y para que algunos triunfen, muchas veces otros tienen que perder.

La verdad es que nadie nace ganador o perdedor, si bien algunos signos y características son identificables desde la propia cuna. También es cierto que no todos nacen en cuna de oro, cada vez es más extraño tener un abuelo rico o ser hijo de un noble.

Esta mentalidad ganadora se conquista a lo largo de la vida. Depende de una existencia bien planeada y construida. Básicamente, es una cuestión de formación e información. En este camino, se pueden incluir intencionalmente algunos elementos que pueden cambiar su trayectoria…en cualquier momento, pero cuanto antes mejor.

La conquista de una mentalidad ganadora no se limita solamente a los estudio, aunque es cierto que la toma de una posición a partir de algunos conocimientos puede hacer la diferencia. Conocimientos que sumados se constituirán en una posición que ciertamente lo llevará al desenvolvimiento de una mentalidad ganadora. Para esto estudiamos algunos de sus componentes, que se los presentamos:

CONOCIMIENTO

Para comprender es preciso entender, analizar y apreciar detalladamente a fin de llegar a un discernimiento. Es necesario dominar el proceso de aprendizaje, además de qué y dónde pretendemos concentrarnos y dedicarnos con mayor énfasis. Por capacidad alcanzamos un estado de conciencia de nuestra práctica, el conocimiento experimental. Necesitamos tener una mayor atención, principalmente en aquello a lo que nos dedicamos.

CONCENTRACIÓN

Debemos evitar la dispersión, aplicándonos en poner lo mejor de nosotros y en aumentar la intensidad de nuestro interés en aquello que nos proponemos. Así, conseguiremos estudiar mejor y realizar mejor nuestro trabajo. Gracias a la concentración, se agrupan mejor nuestras potencialidades y se logra un resultado mejor de nuestras acciones. En la concentración reunimos más fuerza, centralizando nuestras potencialidades y agrupando más datos. Nos dirigimos más rápidamente a lo que es central.

Interesante pregunta…

Posted on : 04-01-2010 | By : Omar | In : Psicologicemos

1

Pregunta:

La gente que se suicida, ¿tiene posibilidad de ir al cielo?
Respuesta:

Estimado:

Lo que impide a una persona entrar o no al cielo (es decir salvarse o no salvarse) es el morir en estado de gracia, o sea, sin pecado mortal. Para que una persona cometa pecado mortal es condición necesaria:

1º que haya materia grave (este es el elemento objetivo de todo pecado),

2º que tenga conciencia plena de que es algo grave y

3º que consienta perfectamente al acto grave (estas últimas condiciones son los elementos subjetivos que se requieren para que haya un acto sustancialmente humano).

En el caso del suicido se trata ciertamente de materia grave, pues la vida humana (la propia y la ajena) son bienes fundamentales de la persona custodiados por los mandamientos de la ley natural y por los diez mandamientos de la Ley divina. Hay que ver luego, en cada caso particular, si la persona estaba en plena posesión de sus facultades como para hacer un acto plenamente humano. A continuación trataré de esbozar los principios generales para poder hacer un juicio aproximado de este doloroso fenómeno (se puede consultar lo siguiente en: Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, II-II, cuestión 64, 5; LINO CICCONE, Non Uccidere, Ed. Ares, Milán 1988, p. 107ss; Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 2280-2283).

1. Nociones y datos generales

El suicidio consiste propiamente en producirse la muerte a sí mismo por propia iniciativa o autoridad, ya sea mediante una acción o una omisión.

Se divide en suicidio directo e indirecto, según la muerte se intente directamente o sólo sea permitida buscando otra finalidad (como quien, intentando salvar a otra persona, arriesga su vida y muere).

Lo consideraron lícito por principios filosóficos Hume, Montesquieu, Bentham, Schopenhauer, Nietzsche, algunos estoicos como Séneca; más cercano a nuestros tiempos, el existencialismo hizo de él un valor positivo, como ‘la última libertad de la vida’ (Jaspers). Algunos lo han defendido por cuestiones de honor patriótico, militar o personal.

Los datos estadísticos son escalofriantes, aun teniendo en cuenta que los datos oficiales son inferiores a la realidad. La relación que suele establecerse entre suicidios efectivos e intentos de suicidio varía según los diversos autores que se consulte: unos dicen que se llega a un suicidio cada tres intentos; otros afirman que por cada suicidio hay diez intentos fallidos; por tanto, como término medio, puede decirse que por cada suicidio hay al menos cinco intentos frustrados. Ahora bien, la OMS (Organización Mundial para la Salud) indicaba en 1976, que cada día se suicidan en el mundo 1000 personas (lo que indicaría que otras 4000 o 5000 lo intentan sin llegar a él); aproximadamente 500.000 lo hacen por año (y por tanto, 2.500.000 quedan en el intento).