psicologia ecologica

La Psicología ecológica.

Hoy voy a hablaros de la psicología ecológica, también, dentro de los enfoques no cognitivos que abordan la violencia.

La psicología ecológica se aproxima al estudio del desarrollo humano analizando el proceso en el que el organismo, al crecer, se acomoda de forma progresiva a su medio ambiente inmediato, siendo afectada esta relación por fuerzas que provienen de entornos físicos y sociales más remotos y mayores. Se implica así a diversas disciplinas científicas: biológicas, psicológicas y sociales, que intervienen en el complejo proceso evolutivo. Algunos de los planteamientos principales de este enfoque, según Urie Bronfenbrenner (1979), podrían resumirse en que la conducta surge en función del intercambio de la persona con el ambiente. La persona en desarrollo es una entidad creciente y dinámica que poco a poco va estructurando el medio en que vive.

La interacción individuo-medio ambiente es bidireccional y recíproca. El ambiente va más allá del entorno inmediato, incluyendo entornos más amplios y sus respectivas influencias o interconexiones. Un entorno es el lugar donde las personas pueden fácilmente actuar cara a cara.

El ambiente ecológico está formado por una serie de estructuras concéntricas en la que cada una está contenida en la siguiente (Microsistema, Mesosistema, Exosistema y Macrosistema). El desarrollo es un proceso mediante el cual el ser humano transforma y se apropia de su medio ambiente, favorecido por la transición ecológica que surge cuando se producen variaciones en la posición de una persona en su ambito ecológico a raíz de un cambio de su entorno, de sus funciones dentro de él, o de los dos a la vez.

En lo referido al tema de la violencia ya sabemos que sus causas son múltiples y complejas, y es necesario buscarlas en la interacción problemática que el individuo establece con el ambiente que le rodea. Ese ambiente debe ser examinado (Bronfenbrenner, 1979; Belsky, 1980) a distintos niveles: el “microsistema” o contexto inmediato en que se encuentra una persona, como por ejemplo, la familia, el hogar, la escuela, el lugar de trabajo; el “mesosistema”, o conjunto de contextos en los que se desenvuelve (como por ejemplo, la familia y la escuela, el trabajo y la vida social); el “exosistema”, estructuras sociales que no contienen en sí mismas a las personas pero influyen en los entornos específicos que sí lo contienen, como es la televisión, o el círculo de amigos de los hermanos mayores; y el “macrosistema”, conjunto de es esquemas y valores culturales del cual los niveles anteriores, son manifestaciones concretas.

En resumen, la Psicología ecológica trata de investigar las propiedades del entorno y su incidencia en el desarrollo de la conducta. Sus preocupaciones se orientan más a las descripciones de las relaciones sociales que a determinar los mecanismos de su desarrollo. De acuerdo con Bronfenbrenner se pretende captar, a través de los diseños metodológicos más apropiados el entorno social más amplio posible: para ello es necesario trascender las relaciones diádicas y los efectos meramente unidireccionales de la intervención social (Lacasa y García Madruga, 1997).

Es decir, para acercarnos al fenómeno de la agresión hemos de explorar al sujeto con todas sus variables internas y externas, psicológicas, fisiológicas, sociológicas, y éticas, así como todas las posibles interacciones que surjan del entorno, a diferentes niveles.

http://conflictoescolar.wordpress.com/2008/03/08/la-psicologia-ecologica/