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‘El problema no es ser seropositivo sino ser seroignorante’

JOAN DÍEZ, CUATRO AÑOS CON VIH
Tiene una sonrisa permanente en la cara, que ilumina y contagia a los demás. Quizás sea porque hace poco que su corazón se ha vuelto a enamorar, o porque su carácter alegre y optimista le hace ver la parte positiva de las cosas. Joan Díez cuenta sin tapujos y con toda la tranquilidad del mundo, como si hablara de una de las muchas ciudades que ha visitado, su vida con VIH, el otro rasgo ‘positivo’ de su personalidad.
A sus 36 años, lleva cuatro compartiendo su día a día con un virus que al principio le costó aceptar. “Tuve un tiempo de negación y pánico”, reconoce a ELMUNDO.es, una etapa en la que le parecía que todo era un mal sueño, en la que sólo quería huir. “Sufrí, pero luego te das cuenta de que tienes que vivir con esto y empecé a asumirlo”, dice ahora, feliz e ilusionado por su incipiente relación….
Superados los momentos de incertidumbre, este actor catalán hoy afirma convencido que “el problema no es la seropositividad, sino la seroignorancia. El no hacerse la prueba, por miedo, el no querer saber, el dar la espalda a una realidad que está ahí”. Por eso quiere “desdramatizar un poco la enfermedad”. Al fin y al cabo “uno es mucho más que un seropositivo. Tengo VIH, sí, pero además tengo muchas más cosas, virtudes y defectos. No se me puede reducir sólo a eso”.
Joan se encuentra bien. Toma desde hace dos años tres pastillas diarias �que, por el momento, no le pasan factura- y se cuida. “Es como si tuviera cualquier otra enfermedad para la cual necesito medicarme. El problema realmente no está en mi interior, sino en el exterior, en el estigma que esto sigue generando”, indica. Para él, una de las mayores dificultades de ser seropositivo es “saber cómo contárselo a alguien que te importa, a alguien que te gusta”. “Hay mucha desinformación sobre el tema. Alguna vez me he sentido rechazado. Y duele”, añade.
Antes de infectarse, ya conocía lo que era el VIH. “Estuve siete años saliendo con un seropositivo de EEUU. El problema es que él estaba convencido de que no era nada serio, que con hierbas se curaba. Formaba parte de una corriente negacionista del virus, que está bastante extendida. Y yo me lo creí. Y tuve sexo sin protección con él”, recuerda. Sin embargo, pese a haberse expuesto constantemente, no fue entonces cuando ‘pilló’ el virus. “Dejamos la relación por un tiempo, tuve sexo esporádico y ¡zas! Me tocó cuando menos lo esperaba”, dice. “Cuando eres joven te crees inmortal. Esto me volvió a poner los pies en el suelo”.
A pesar del mazazo, nunca se ha escondido ni ha ocultado lo que es. “Creo que hay que hablarlo abiertamente. Hay mucha oscuridad en torno al sida, cuando lo mejor sería normalizarlo y ser transparente”. Reconoce que hay muchas campañas que tratan de alertar sobre el VIH, pero “los mensajes están poco unificados y son algo alarmistas. Se debería lanzar una información más real y tranquilizadora. Existe el VIH y se puede prevenir. Pero también existe un tratamiento y funciona”, concluye.
El Mundo


todos estamos expuestos a este mal solamente cuidense. pero los contagiados deberian hacerse la eutanasia. caballero nomas. asi seria mas facil externinar este mal. he dicho
tu si que tienes el cerebro y el corazón muertos, tienes mucho miedo a algo con lo que convives dia a dia, en la cafeteria donde tomas el café, en la tienda de ropa donde compras una camisa, en la panaderia donde compras pan, en tu mismom barrio donde convives con mucha gente, si la eutanasia fuese libre te aseguro que muy pocos optarian por ella, y digo si fuera porque no lo es pero en cambio tu ves como un “deber” el autoinflingirse algo que perfectamente podrias aplicartelo para ti mismo, creo que tambien asi se “exterminaría” a una verdadera lacra de la sociedad: esa parte de la humanidad que tiene el cerebro y el corazón muertos, como tu landolin. HE DICHO