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Especialistas sugieren que la selva puede explotar sus riquezas con mayor difusión de las mismas, pero también con más infraestructura.
Las 34 muertes que causó la violencia en Bagua (Amazonas) el pasado 5 de junio, hicieron que muchos miraran con mayor detenimiento la realidad de la selva peruana, que según el censo del 2007, cuenta con 61 mil 400 centros poblados.
En cada una de esas jurisdicciones habita un promedio de 11 personas a las que aún no llegan la luz eléctrica ni el agua potable. Según estudios del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (Mimdes), el 95% de las comunidades amazónicas carece de servicios básicos.
En medio de esta realidad se vislumbra una selva llena de problemas, pero también una zona que alberga grandes potencialidades de negocios.
Los problemas
Empecemos por tratar esos problemas que dan origen a algunos conflictos sociales: la falta de desarrollo debido, en parte, al lento y poco avance de las inversiones públicas en las cinco regiones amazónicas (Amazonas, Loreto, Madre de Dios, San Martín y Ucayali).
Según un ranking elaborado por Perucámaras, con estadísticas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), entre enero y julio del año en curso, dichas inversiones no superan el 40% en su avance de ejecución.
Más aún, se muestra que de las cinco regiones, Loreto es la de más bajo desempeño con 11.5%. Solo ha utilizado S/.32.6 millones de los S/.283.4 millones con los que cuenta. En la cola también están Ucayali, con 16.6%, y Madre de Dios, con 29.5%.
Aunque no se trata de porcentajes muy alentadores, la región San Martín es la que presenta un mayor avance con un 35.9% (su presidente, César Villanueva, afirma que a junio han ejecutado el 56%); le sigue Amazonas, con 32.9%.
Justificación
Consultado al respecto César Villanueva, quien también fue coordinador de los gobiernos regionales, declaró a Gestión que la principal traba para el avance en la inversión pública es “la falta de recursos para financiar los expedientes técnicos y contratar a profesionales que los diseñen y monitoreen”.
Reconoció que el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) “no es el problema”. Pero sí remarcó que un obstáculo a considerar es el “temor” de algunos funcionarios intermedios para tomar decisiones a la hora de dar el visto bueno a los proyectos de desarrollo.
Juan Carlos Eguren, ex presidente de la Comisión de Descentralización del Congreso, asintió lo manifestado por Villanueva. “Es un factor de muchos. No hay que perder eso de vista”, anotó.
Sin embargo, pidió reparar en la falta de cuadros técnicos de nivel y de gestión de las propias autoridades regionales.
“No se cuenta con una Ley de Empleo Público moderna que haya incorporado principios meritocráticos que tengan en cuenta la capacitación, la evaluación permanente, el pago diferenciado por logro de metas y objetivos, etc.”, subrayó.
Agregó que tampoco existe una política remunerativa que permita, a quienes trabajen para el Estado, contar con salarios competitivos frente a los que ofrece el sector privado.
En qué trabajan
A pesar de estas dificultades, las regiones buscan hacer obras de envergadura que impacten en el desarrollo nacional. El gobierno regional de San Martín, por lo pronto, está trabajando en la interconexión energética con el sistema del Mantaro, así como en el asfaltado de la carretera sur y norte, valorizada en S/. 110 millones, que articula el Huallaga Central.
Así también, se estima que en diciembre se concluya el puente sobre el río Huallaga, que representa una inversión de S/. 45 millones.
Amazonas invierte en el proyecto de la carretera Paclas-Cuchilia, distrito de San Jerónimo, Luya, Amazonas. Mientras que Ucayali en el fomento del cultivo de la palma aceitera en la zona de Neshuya y Aguatya.
Oportunidades
El presidente de Perucámaras de San Martín, Jhon Arévalo, señaló que para lograr su desarrollo y explotar las potencialidades productivas con las que cuenta, la región debe invertir en carreteras y energía.
Cuestionó que el gobierno regional de San Martín le haya dado la espalda a algunos inversionistas privados interesados en terrenos para sembrar café y cacao.
Datos alcanzados por el Mincetur, muestran que San Martín tiene como productos potenciales el sacha inchi, el cacao, el café y la madera.
En tanto, Loreto tiene a los peces y la madera, mientras que Ucayali, el camu camu y el paiche. Amazonas resalta con el cacao y la tara, y Madre de Dios, con la castaña y la madera.
Según el reporte del Área de Inteligencia Comercial de Adex, Madre de Dios tiene como productos bandera el oro, la madera y las nueces. En tanto que Amazonas se alza con el café.
Mientras que Ucayali, de acuerdo a un reporte de su gobierno regional, tiene a la madera, el aceite de copaiba y la cola de caballo en su lista de potencialidades naturales .
entrevista
José Luis Silva
El presidente de ADEX planteó el diseño de un plan estratégico para el desarrollo amazónico.
¿Por qué hay un lento avance de la inversión pública en la Amazonía?
El problema es que el sistema público está hecho para no gastar en las regiones y el gobierno central.
Las trabas de la burocracia…
Los buenos funcionarios que quieren ayudar a los inversionistas no pueden hacerlo por las trabas, pero los malos funcionarios roban igual.
¿Qué se necesita para cambiar?
Modificar la normatividad para que se incentive al funcionario que hace una ejecución adecuada de su presupuesto.
¿Cuáles son las potencialidades de las regiones amazónicas?
La Amazonía representa el 60% del territorio nacional. Es una zona con riqueza y potencialidad, pero también la más abandonada. Chile tiene el 5% del área de bosque que tiene nuestro país. Pero, exporta casi diez veces más madera que el Perú.
Un gran reto…
Perú podría, tranquilamente, triplicar lo que Chile exporta. Solamente en exportación forestal podríamos superar los US$ 6 mil millones. Además, poca gente sabe que en el Perú hay más de 500 tipos de fruta.
Entonces, es necesario también una promoción hacia adentro…
Claro, los peruanos tenemos que conocer nuestros productos. Por eso hemos planteado la importancia de exportar primero hacia adentro.
¿Quién debe asumir esta tarea ?
A todos los sectores como agricultura, comercio exterior, turismo, economía.
¿Pero de dónde hay que partir?
Hay que empezar por tener un plan estratégico, que no lo hay, y de la región selva, menos.
análisis
Una lucha contracorriente
El problema de la Amazonía es complejo. Se trata de una zona con poca conectividad y viabilidad. Resulta muy caro y complicado hacer carreteras en la selva.
Ha habido muy poco desarrollo de puertos fluviales, y esa debería ser una inversión prioritaria, pero sobre todo en inversión privada.
Entonces, un primer elemento clave de la Amazonía es la viabilidad en términos de la fluviabilidad.
El segundo elemento a considerar es la falta de presencia del Estado. Los bienes y servicios que sirven de base son deficientes. Pero no va a ser fácil por el gran problema de la dispersión de la población.
En tercer lugar, conocemos poco la Amazonía. Es importante atender las potencialidades que tiene para una exportación sostenible. Gran parte de las hierbas medicinales no las aprovechamos.
Otro dato es que las obras de infraestructura tengan una inversión de mantenimiento por parte de los gobiernos locales y regionales.
La zona de la selva es quizá por su complejidad, diferencia cultural y dispersión, una zona que demanda mucho compromiso para que alcance su desarrollo.
Carlos Aramburú López de Romaña – Especialista en temas sociales

