- Carlos Robalino, artista loretano
Por: Marisabel Pérez Reátegui
Sin lugar a duda, Carlos Robalino, así a muchos les duela, es uno de los trovadores y artistas loretanos que expresan sus opiniones sin miedo. Eso marcó bastante para que las personas que lo conocen o los que le empiezan a tratar, sepan de la calidad de artista que tenemos
“La Región” pudo conversar con este artista y le pudimos hacer algunas preguntas, de cuáles fueron sus influencias artísticas, los recuerdos que le marcaron en su vida, entre otros aspectos.
Hace poco leí un comentario, en el que decías “Estamos en un juego democrático y todas las opiniones valen”. A qué te refieres.
Es el hecho de permitir todo tipo de opiniones, vengan de donde vengan, y sobretodo hago referencia a un comentario donde me criticaban por la forma de pensar y las opiniones que vierto.
Pero inclusive te insultaban por el comentario que hiciste respecto al gobierno del APRA
Eso yo permito porque así es la dinámica, la libre expresión, el derecho democrático a opinar; no niego que me afectaron esas palabras, sin lugar a dudas, pero considero que no siempre vamos a recibir palabras elogiosas, como las que tu tienes para con mi humilde persona; por ello, gracias.
Crees que las expresiones culturales influyen bastante para mostrar a la población el sistema que siempre nos quiere “meter” cada gobierno
Las expresiones culturales influyen, sin lugar a dudas, porque (hablamos de trabajos artísticos bien planteados) convocan multitudes, es por eso que todos los candidatos jalan agua para sus molinos subiendo artistas a sueldo en sus mítines, muchos de mis colegas vendiendo inclusive sus propias conciencias al mejor postor: sicarios con guitarras, zancos y antifaces…en fin, ese es el modus vivendis de muchos de ellos, al menos tengo la autoridad moral para decirlo, nunca me viste ni me verás en campaña política alguna, así se trate de un camarada.
Ante tus comentarios, alguna vez recibiste reproches de autoridades o políticos.
Así es, tenemos los artistas una herramienta valiosa para llegar al corazón del pueblo, para educarlo, para direccionar políticamente en muchos casos, para despertar conciencias y para dar también una alternativa diferente de expresión musical…no solo es “Explosion”, “Kaliente”, “Ilusión”…
Entonces, cuando uno dice esas verdades incómodas, sobretodo, para las autoridades, lo que hacen es atacar irracionalmente al artista. En mi caso, la única experiencia negativa fue con una autoridad municipal que se encuentra actualmente gobernando, que, en plena campaña, estuvo en el festival de Oran, y al cual, como en varias oportunidades, asistí.
A pedido del organizador del festival de Oran decidí no cantar las melosas, pegajosas y cursis canciones románticas. Camilo Sesto, Iracundos, Nino Bravo eran remplazados por Silvio Rodríguez, Víctor Jara y Atahualpa Yupanqui.
Y, resultó que el señor se sintió aludido en las canciones interpretadas por este humilde obrero del arte, tanto así que fue a quejarse con el organizador, diciéndole “por qué invitas esas cojudeces…”. Pasó el tiempo y llegó el señor al poder, y cuando se volvió a desarrollar este festival le pidieron apoyo al alcalde y como le entregaron una lista de artista me sacó del festival.
Qué recuerdos marcaron en tu vida que a las finales lograste emplear en tus muestras artísticas
Esa experiencia me sirvió para que ningún documento que enviara al municipio, como la autorización para hacer mi trabajo callejero de estatua humana (trabajo teatral del cual soy el pionero; fui el primero en hacerlo acá en Iquitos, allá por el 2002) procediera. Caballero, el señor me marcó de por vida. (Monchi)