Lealtad es , confío en que lo que tu me dice es cierto, tengo esperanza por la misma razón y tengo amor porque confío en que ambos, yo misma y el ser-objeto de dicho amor somos ambos leales. Soy generosa con mi tiempo, con mis afectos, mis conocimientos y con mis cosas porque soy leal al valor supremo de la caridad.Ser leal, es ser congruente entre lo que se tiene como valor humano y lo que se hace en la vida diaria, ser leal es mantener en absoluta consonancia lo que se dice, se ofrece, se promete o se jura, y lo que se hace en la práctica. Ser leal es no solamente la antítesis de la traición sino de la falla de conducta por debilidad de carácter.-Quien es leal respeta sus compromisos para con su Dios, su gente y consigo mismo. Si digo amar, la lealtad me obliga ……..con el ser amado a mantener ese amor en hechos cotidianos (”obras son amores, no buenas razones”), pero me obliga también ante mí, para ser leal conmigo mismo.-La lealtad es el cumplimiento de la “simple” palabra dada, ya no digamos la comprometida por escrito en promesas y convenios de cualquier tipo. Un ser leal, sella compromisos con un abrazo o apretón de manos, que valen más que cualquier documento, porque sobre todo es leal a su palabra………………Incumplir compromisos adquiridos voluntariamente solo se justifica por la impotencia de hacerlo: nadie está obligado a lo imposible, es principio de derecho.-Como en toda escala de valores, la lealtad es primero con los principios morales y legales y luego con las personas. Hay quienes confunden la lealtad con la sumisión y la connivencia, y así, por “fidelidad” o “lealtad” a un jefe o un amigo, actúan en contra de la ley o la moral. Esto no debe ser; quien pide lealtad a costa de principios no la merece, pues contradice la propia escala de valores.-Quien es leal, cumple sus compromisos con todos en la vida real; no es asunto de discurso “bonito” o de frases petulantes. En los hechos vitales, o se es leal o no se es, no hay términos medios; por eso Cristo nos dice a sus seguidores: “el que no está conmigo está contra mí”. Moralmente hablando no existe la neutralidad, todo acto volitivo sobre los deberes adquiridos (como el amor) o asumidos (como la ciudadanía) o está bien o está mal hecho.-La lealtad es el valor, la virtud que más admiro, y la deslealtad es la falla humana que más tristeza me provoca. Si una enfermedad no se cura, si un acto fortuito esperado no se cumple, si una simple comida no tiene el sabor esperado, causan desilusión, desencanto, hasta allí.-Pero la deslealtad, cuando alguien en quien confiamos nos hace trampa nos enteramos por fuentes confiables nos enteramos del engaño , nos engaña, nos traiciona,……… sacan provecho de nosotros,………. entonces la frustración………, el enojo que puede llegar a la rabia que esa deslealtad nos causa es la mayor desilusión humana: “confié en ti y me fallaste”……………..Cuando damos lealtad y la esperamos en reciprocidad, basamos todo en la confianza, que como dice un viejo principio,……. tan difícil es de ganar,……… tan fácil de perder y tanto más difícil de recuperar…………… No ganemos la desconfianza de nuestro próJimo , de nuestra familia, de nuestros amigos, de nuestra pareja ,de nuestros compañeros, de nuestros asociados en la empresa o labor que sea, seamos leales.-Hay que ser leales (cumplidos) en todo, para conservar la confianza y el respeto (y hasta admiración, si se quiere) de los demás. Debemos llevar la lealtad a los detalles pequeños, ya que quien es leal en lo poco lo será en lo mucho; si nos permitimos pequeñas debilidades de fallarle a los amigos, poco a poco nos iremos “justificando”, con la excusa que sea, fallas e infidelidades más grandes, con las mayores traiciones a la vuelta de la esquina.-Lealtad en los compromisos, es la base para no caer en la debilidad de pasar de la pequeña traición a la grande. Si me permito pequeñas fallas de lealtad y soy consciente de ello, y de cómo voy traicionando la confianza ajena de menos a más, termino por devaluarme y desconfiar de mí mismo.-Por eso debo aprender de mis debilidades y evitarlas, mantener y enriquecer la confianza, más que en otros, en mí mismo, como persona confiable, leal a mis compromisos, respetable ante mí mismo y ante los demas……………………………FIDELIDAD es cuando todo en nuestras vida marcha bien, cuando el sol brilla en nuestros rostros y la brisa fresca de la vida acaricia suavemente las mejillas del corazón. Si, que bueno es…
Que bueno cuando una oración es contestada afirmativamente y mucho mejor si se da en el tiempo mas corto posible. Que maravilloso cuando después de haber perdido un empleo el Señor provee otro, en ocasiones mejor. Cuando nos sana de una enfermedad, cuando nos ayuda en una prueba, examen, reto.
Maravilloso, beneficioso nos ha sido conocerle y sin embargo…
Cuan rápido olvidamos el compromiso,………. las promesas de fidelidad……….., el voto a proclamar su nombre. ………………..promesa de esperar corto o largo el tiempo……………..Cuan poco en ocasiones le recordamos a otros lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, las casi infinitas ocasiones en que su fidelidad ha sido la orden del día.
¿Por que? ¿Por que olvidamos tan rápido? Por que será que después que nuestra oración es contestada no hay acciones de gracia que trascienda en decirlo con palabras… En Lc 17.11 La escritura narra la historia de diez hombres leprosos que fueron sanados por Jesús. Tan solo uno de los diez regresa para dar gracias y alabar por lo que Dios había hecho en su vida, irónicamente este era samaritano.
Cuidado hermanos, cuidado que un inconverso, un samaritano, sea mas agradecido o tenga mayor conciencia que nosotros que tanto en ocasiones nos jactamos de ser el “pueblo de Dios”… Cristo desea que vayamos mas allá de ser cristianos de “stickers” en los parabrisas de los autos. Él desea, y hoy nos recuerda que ser cristiano trasciende cualquier concepto denominacional y religioso. La verdadera felicidad es hacer el bien al projimo,ya regresa sus gatita golosa.