

En la década del sesenta, la organización de las Naciones Unidas impulsaba el diálogo Norte-Sur a través de las Conferencias de Comercio y Desarrollo, que eran presididas como Secretario General por Raúl Prebisch. Se hablaba de un nuevo modelo Norte – Sur que superaba las diferencias ideológicas entre el Este y el Oeste. Se elaboró un Informe Brandt pero la situación internacional no se modificó. .- Si bien existieron otras manifestaciones, en contra del modelo de los países desarrollados y el accionar de los mismos en las organizaciones internacionales, con posterioridad a la post guerra fría, se hizo más evidente la presencia de organismos no gubernamentales (ONG) que se pronunciaron en favor de una mejor distribución de la riqueza. Los eventos donde se observaron con más claridad esta situación tuvieron relación directa con la reunión de la Organización Mundial del Comercio realizada en Seattle en 1999. Distintas metodologías se produjeron a partir de entonces, por parte de las O.N.G. para entorpecer las reuniones entre otros del Fondo Monetario Internacional (FMI); Banco Mundial; Organización Mundial de Comercio OMC; Unión Europea y World Economic Forum Salvo las manifestaciones realizadas en Niza que se referían a un punto determinado de la agenda de la Unión Europea, en los anteriores encuentros se podía detectar cuales eran los objetivos perseguidos. Para ellos el objetivo era construir un movimiento global que termine con el control de las grandes corporaciones. Se solicitaba una economía basada en la justicia social, el respeto al medio ambiente y los derechos humanos donde el estado protegiera a los más débiles. Expresaban que el FMI y el Banco Mundial dan créditos a los países más pobres a través de programas de ajuste que requiere la apertura de mercados, la privatización, la desregulación, salarios bajos y devaluación de la moneda. El objetivo de esta estrategia es que los países pueden pagar la deuda a los bancos del mundo desarrollado, pero la deuda sigue aumentando mientras que el nivel de vida de la gente disminuye. El Banco Mundial, el FMI y la OMC son los agentes de la globalización, el sistema que permite a las corporaciones evadir su responsabilidad a nivel local, trasladando sus operaciones alrededor del mundo. De acuerdo a estos objetivos quedaba claro que el fin era terminar con el modelo neoliberal de libertad absoluta de los mercados. -Los cuatro no .Si bien se los conoce como un movimiento en contra de la globalización, para Armendariz del diario “La Nación” en una nota del 8 de diciembre de 2000, es más fácil definirlos por aquellas cosas que todos se oponen, como por ejemplo: no a las políticas económicas de las grandes corporaciones que perjudican a los trabajadores y pobres; no a la contaminación; no a la deuda y no a las organizaciones globales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. -Participan de estos encuentros, entre otros, grupos ecologistas, sindicalistas, organizaciones progresistas, pro derechos humanos, anarquistas, pro derechos de los animales, libertarios, vegetarianos, separatistas, neocomunistas, homosexuales, feministas, indigenistas, campesinos, radicales y pacifistas. -
A pesar de que aseguran que este movimiento no tiene líderes, y sé autocalifican como una alianza de ciudadanos libres se puede mencionar dentro del movimiento dos nombres: Joseph Stiglitz vicepresidente ejecutivo y economista jefe del Banco Mundial quién tuvo que renunciar en 1999 por sus críticas contra el Fondo Monetario Internacional. En la actualidad se ha transformado en uno de los críticos más mordaces de las políticas de ajuste, manifestando que las recomendaciones del FMI y del Banco Mundial solo conducen al desastre. Stiglitz asistió a la reunión de Davos de 2001. El otro lider del movimiento es José Bové, un activo dirigente del sindicato Paysans Travailleurs (Campesinos trabajadores)que junto con diez granjeros atacó el local en construcción de McDonald´s en Millau, Francia el 19 de agosto de 1999. El motivo de su actitud fue que Estados Unidos impuso contra la Unión Europea altas tarifas contra la importación de productos como queso roqueford y paté de foie. Estados Unidos respondía de esta manera a la decisión europea de no importar carnes de ese país tratadas con hormonas en especial las hamburguesas. Distintas organizaciones como por ejemplo, Greenpeace, grupo de jóvenes comunistas revolucionarios, manifestantes antiautopistas, antiindustriales y antiglobalización apoyaron a Bové cuando se inició el juicio. Bové participó en las distintas manifestaciones en contra de la globalización. -A pesar de que aseguran que este movimiento no tiene líderes, y sé autocalifican como una alianza de ciudadanos libres se puede mencionar dentro del movimiento dos nombres: Joseph Stiglitz vicepresidente ejecutivo y economista jefe del Banco Mundial quién tuvo que renunciar en 1999 por sus críticas contra el Fondo Monetario Internacional. En la actualidad se ha transformado en uno de los críticos más mordaces de las políticas de ajuste, manifestando que las recomendaciones del FMI y del Banco Mundial solo conducen al desastre. Stiglitz asistió a la reunión de Davos de 2001. El otro lider del movimiento es José Bové, un activo dirigente del sindicato Paysans Travailleurs (Campesinos trabajadores)que junto con diez granjeros atacó el local en construcción de McDonald´s en Millau, Francia el 19 de agosto de 1999. El motivo de su actitud fue que Estados Unidos impuso contra la Unión Europea altas tarifas contra la importación de productos como queso roqueford y paté de foie. Estados Unidos respondía de esta manera a la decisión europea de no importar carnes de ese país tratadas con hormonas en especial las hamburguesas. Distintas organizaciones como por ejemplo, Greenpeace, grupo de jóvenes comunistas revolucionarios, manifestantes antiautopistas, antiindustriales y antiglobalización apoyaron a Bové cuando se inició el juicio. Bové participó en las distintas manifestaciones en contra de la globalización. El mayor logro alcanzado hasta el presente por este movimiento se concretó en el Foro Social Mundial realizado entre los días 25 y 30 de enero de 2001 en Porto Alegre, Brasil, coincidiendo con la reunión anual del World Economic Forum que se congregaba en Davos, Suiza, en su décima edición bajo el lema Bridging the Divides, reduciendo las divisiones entre el Norte y el Sur. La consigna de Porto Alegre marcaba de alguna manera la contestación “Otro mundo es posible”. -Personalidades y 500 ONG asistieron a Porto Alegre. Algunos ONG se hicieron presentes en Davos, como por ejemplo, Transparencia Internacional, Greenpeace y Amigos de la Tierra. -En Davos se pudieron detectar, según el enviado del diario “ Clarín” Pablo Mass, tres posiciones: la de los ortodoxos que consideran que al esquema actual solo se le debe efectuar modificaciones menores, la de los reformistas, que proponen cambios de fondo en el sistema pero sin cuestionarlo y la de los contestatarios que reclazan de plano el mismo concepto de la globalización como perjudicial. -El diagnóstico de la situación social presentado en Davos fue muy crudo, James Wolfensohn, presidente del Banco Mundial, advirtió que el 20% de la población mundial se lleva el 80% de los ingresos y que el restante 80% es decir 4.800 millones de habitantes se queda con apenas una quinta parte del total. Claudio Lozano de la Confederación de Trabajadores de Argentina (CTA), recordó que hay tres personas en el mundo con mas activos que el PBI de 48 países pobres. (Nestor Retivo, Clarín del 4 de febrero de 2001.) -Las cuatro propuestas de Porto Alegre -Lo que realmente hay que destacar que en la reunión de Porto Alegre se elaboraron por primera vez propuestas concretas: 1. Seguir movilizándose globalmente; 2. Aplicar una tasa a los capitales especulativos, que circulan diariamente por dos millones de dólares diarios mientras cientos de millones de personas viven y mueren en extrema pobreza; 3. Acortar la jornada laboral sin quita salarial para distribuir mejor el empleo disponible, como hace Europa; 4. Condonar la deuda externa del mundo pobre, que ya giró al norte 3,3 billones de dólares desde 1980. -No es nuestra intención desarrollar todo el debate sobre los efectos positivos y negativos de la globalización en la actualidad. Coincidimos con Tomassini que la globalización no es solo un fenómeno económico. La globalización consiste en la difusión e integración a través de distintas sociedades nacionales de formas de producción, procesos tecnológicos, movimientos de capital, formas de vida urbana familiar e individual, violencia, corrupción, crimen organizado, intereses de la juventud o de la mujer en la sociedad, instituciones públicas o privadas, etc. (Tomassini L. 1995) .-Tampoco entramos en el análisis de las organizaciones financieras internacionales pero nos parece interesante incluir la opinión de Samuel Huntington extraída de su polémico artículo sobre ¿“The Clash of Civilizations?”: “A través del FMI y otros organismos económicos internacionales, occidente promueve sus intereses económicos e impone a otros países las políticas que considera apropiadas. En cualquier encuesta realizada en países no occidentales, el F.M.I. ganaría indudablemente el apoyo de los Ministros de Economía y unas pocas personas más. Pero recibiría una calificación abrumadoramente desfavorable por parte de todos los demás ciudadanos. Estos coincidirían con George Arbatov que caracteriza a los funcionarios del F.M.I. como neobolcheviques, que adoran expropiar el dinero de otra gente, imponer regla no democráticas y ajenas a la conducta económica y política y restringir la libertad económica.” -Debe hacerse notar que con la Administración Bush se preveían cambios importantes en los organismos financieros internacionales. Según The Economist, John Taylor, economista de la Universidad de Stanford, cercano al gobierno, a partir de la información del Washington Post de 1998, había sugerido la abolición lisa y llana del Fondo Monetario Internacional. -Dentro de Estados Unidos los principales opositores del FMI y del Banco Mundial se encuentran en el Congreso. Algunos de los críticos más iracundos del Parlamento consideran que una opción era cerrar estos organismos. Apadrinada por el Congreso se creó la Comisión presidida por Allan Meltzer que publicó el informe sobre el tema en marzo de 2000 donde se recomienda una dramática reducción de las actividades del FMI y del Banco Mundial. -La retórica republicana ha sido firme: los países que por errores o despilfarro se encuentren en problemas no deben esperar que las instituciones financieras internacionales los rescaten. Apartándose de estos principios el Secretario del Tesoro norteamericano Paul O´Neill está manejando hoy la crisis de Turquía en sintonía con las medidas adelantadas del F.M.I. Por ahora la nueva administración seguirá sin cambios el camino delineado por la Administración Clinton y el FMI -Sería deseable y aconsejable que los estudios realizados sobre los organismos financieros internacionales puedan cumplir en mejor forma, la manera de equilibrar la diferencia existente entre los modelos aplicados en el Norte y no aceptados por el Sur. Ya regresa sus gatita golosa.