Posted on : 11-02-2009 | By : Delgado Chávez. Orlando | In : General
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con sigilosos movimientos, para no despertarlo, caminé hacia la anaconda. no voy a negar que el corazon, por primera vez, me latía a cien por hora, pero era indispensable que arriesgara mi vida para salvar, si era posible, aun con vida, a quel desdichado nativo que yacía dentro del vientre del animal. tiré el machetazo certero hacia su cuello en la parte donde creía estaba su yugular e inmediatamente comenzó a mover su cabeza de un lado para otro mientras del sitio donde fue cortado brotaba abundante sangre y salpacaba mi rostro, pues al moverse levantaba su cabeza por encima de mi cuerpo en su desesperacion por huir.
No tardó ni veinte minutos en detenerse dentro del follaje. Apocos pasos de un aguajal cuyos troncos ya estaban floreciendo y que caían a su alrededor formando una bella alfombra de color pardo y curiosamente allí en esa alfombra fué a tenderse la anaconda herida para dar su ultimo respiro. yo no estaba lejos, le seguía de cerca. casi diría: pisandole la cola. cuando se quedó quieto, probé, picandole el cuerpo con la punta del machete para ver si reaccionaba y como no daba señales de vida ni corto ni perezoso me apresuré a tratar de salvar la vida al nativo y para eso lo primero que hice fué darle un golpe suave y seco en la parte hinchado del vientre para comprobar si el nativo aún vivía. El movimiento fué brusco parecía que hubiera pateado e inmediatamente procedí a cortarle el vientre hinchado con sumo cuidado. y ahi estaba, medio asfixiado pero vivía. su respirar brusco me lo confirmaba. Había estado casi media hora respirando el aire caliente del animal. le jalé del brazo para terminar de sacarle del vientre caliente y dejándole en el suelo boca arriba a la espera de su despertar, me dispuse a descansar. yo me encontraba al borde del desmayo por lo extremadamente cansado que me encontraba y mirando el hermoso atardecer con el cielo color naranja carmesí y con algunos nubarrones acercandose por el poniente me quedé profundamente dormido.
A la familia no se le escoge, se nace con ella”, dice la sabiduría popular. Efectivamente, para bien o para mal la vida de cada individuo está determinada por la situación que prevalece en su familia.Un aspecto que no pasa desapercibido por las generaciones, es la evolución social y cultural que ha experimentado el núcleo familiar a través de los siglos.- La mujer y el marido trabajan por igual y la mayoría de las veces es la crisis económica es la causa de un gran número de divorcios. Por ello es normal hoy día encontrar a familias recompuestas con padres diferentes y medios hermanos, lo cual lleva a pensar que en el futuro existirá una forma diversa de cohabitación.-Entre ellos se afianza decididamente la figura de la madre como la “señora de la casa” y es el momento en el que aparecen cambios fundamentales. Por ejemplo, la separación entre el área reservada a la habitación privada y a la del trabajo, dominio de orden público por excelencia.En ese entonces las parejas solían unirse por el amor y la afección mutua, ya que los matrimonios de conveniencia formaban parte del pasado. Los Ramuz-Davel fueron testigos de los avances de la medicina que tanto en Suiza como en el resto de Europa modificaron profundamente la dinámica familiar.- través de la vida de tres matrimonios suizos de distintas épocas, niveles sociales y regiones lingüísticas diferentes, la muestra deja ver la evolución que han tenido los hogares en este país a partir de 1750 a nuestros días. Uno de ellos fue el de Johann Ulrich y Salome Bräcker-Ambühl (hacia 1760), ambos procedentes de la zona de Toggenbourg. En su diario personal Johann Bräcker habla del entorno que prevalecía en su casa en un tiempo en el que era imposible casarse, sin haber asegurado antes la subsistencia de los suyos. Era también el período de una incipiente industrialización que marcó indudablemente la existencia de este hombre y la de sus hijos.La señora de la casaOtra fue la pareja de Emile y Louise Jeanne Henriette Ramuz-Davel, originaria de Lausana (hacia 1880). Se trataba de personas dedicadas a los negocios con una buena posición que les permitió desarrollarse en la tranquilidad de una vida burguesa. Entre ellos se afianza decididamente la figura de la madre como la “señora de la casa” y es el momento en el que aparecen cambios fundamentales. Por ejemplo, la separación entre el área reservada a la habitación privada y a la del trabajo, dominio de orden público por excelencia.En ese entonces las parejas solían unirse por el amor y la afección mutua, ya que los matrimonios de conveniencia formaban parte del pasado. Los Ramuz-Davel fueron testigos de los avances de la medicina que tanto en Suiza como en el resto de Europa modificaron .-Durante el siglo lX las relaciones familiares se definían más bien por las alianzas efectuadas dentro de la comunidad, para más adelante transformarse en un principio de jerarquía que se imponía de arriba hacia abajo………Bueno qu e dicen amiguitos(as)