Cuando recién comencé a trabajar (alrededor de los 18 años) pensaba que la ropa “fashion”, las prendas que me tomaba más tiempo en escoger o buscar e, inclusive, en las que gastaba más, era la ropa que normalmente usaba para salir el fin de semana o para un evento en especial como una fiesta o algo así.
Creía que la ropa de trabajo era aburrida y que no merecía que dedicara mucho de mi tiempo para escogerla o para buscar lo más adecuado para mi cuerpo… Total, estaba en el trabajo y nadie iba a prestar atención de cómo me vestía, sea fashion o no. Aparte, usaba la excusa que era chibola y practicante, y que, por lo tanto, mi “economía” (pongo esto entre comillas ya que mis gastos no me los pagaba yo sola, tuve la ventaja de tener unos padres que me pudieron ayudar) no justificaba el poderme vestir con prendas un poco más elaboradas para la oficina.
Conforme pasaron los años, mis funciones laborales fueron cambiando y mi conocimiento de la moda e impresión de ella han ido nutriéndose. Comencé a percatarme qué tan importantes son los atuendos y qué tan a la moda podemos estar en la oficina sin dejar de lado o en duda nuestra seriedad y profesionalismo.
Además, a veces no nos damos cuenta, pero pasamos más horas en la oficina que en la casa o en alguna salida de fin de semana, y por lógica deberíamos prestar más atención a la ropa que usamos en la oficina, ya que es la que más tiempo tenemos puesta.
Es importante que proyectemos un look profesional y competente sin llegar a lo aburrido y soso ni al extremo de distraer u opacar lo que queremos demostrar, comunicar, etc.
No sé si han visto por cable la serie “Ugly Betty”, la versión gringa de “Betty la fea”. No soy muy partidaria de esta serie, pero no puedo negar que el vestuario de los personajes me llaman mucho la atención, sobre todo porque la mayoría de escenas sucede en una oficina.
Esta serie presenta varios personajes y uno definitivamente se percata cómo el atuendo va con la personalidad de cada uno. Hay varios que marcan un look muy agresivo como es el caso de la recepcionista, Liliana. En la mayoría de capítulos, este personaje usa atuendos súper reveladores y ajustados. En mi humilde opinión, si vamos a plasmar esto en una realidad, me daría una impresión totalmente negativa y pensaría que esta chica tiene el trabajo solo por su físico. Con esto no estoy diciendo que los atuendos sean feos, al contrario; pero no van de acuerdo a lo que uno quisiera proyectar en su oficina definitivamente.
El punto es llegar a tener un equilibrio entre lo femenino, fashion y divertido con la seriedad, profesionalismo y lo aburrido que a veces son los atuendos para la oficina. Como ya les comenté, tratemos que el atuendo no distraiga la atención con formas muy reveladoras o con accesorios muy llamativos.
Tenemos que también tomar en cuenta los colores que usemos. Aunque no lo crean, la percepción del color y lo que significa es muy importante. ¿Se han percatado que los políticos importantes usan solo ciertos colores en las corbatas? Desde ese ejemplo en una prenda tan sencilla y pequeña, como es una corbata, nos damos cuenta lo importante que es el color en nuestro atuendo. Por ejemplo, el rojo demuestra poder y agresividad (no de manera negativa); el azul, honestidad; el gris, que eres una persona conservadora; el negro, seriedad y a la vez elegancia.
Les recomiendo evitar los colores muy de “niñita”, como el rosado fuerte, y “el animal print”, o hacer que no tengan mayor presencia en su atuendo. Lo que sé pueden combinar con los colores más serios (negro, plomo, marrones oscuros, etc.) con colores un poco más suaves como el blanco, el lila, azules claros, etc.
Lo otro importante es que evitemos que el material de nuestro atuendo se arrugue con facilidad ya esto da un look desordenado y dejado. Evitemos el cuero y las transparencias.
Debemos tener prendas básicas como:
Pantalones: Tratemos que el pantalón nos quede a la medida y que el material sea el más adecuado: que no se arrugue, que no se destiña con las lavadas, etc. En este caso, para jugar un poco con lo que está de moda podemos trabajar un poco en la terminación baja o boca del pantalón caso tipo “chupín” o “recto”, o también con el largo, etc. También puedes tener una pretina alta con un buen cinturón ancho.
Faldas: Pasa lo mismo que con los pantalones. Puedes jugar con la pretina o con la forma. Puedes usar una falda en A, recta, tubo, con volumen, etc. Trata de que la falda no esté más arriba de tu rodilla o máximo cuatro dedos arriba de la misma. Puedes usar cinturones anchos o delgados según tus gustos.
Traje: Siempre es importante tener un traje con saco, falda y/o pantalón para reuniones o momentos importantes. Estos hacen que te veas espectacular y profesional.