Esclavizados por la pasión.
Posted on : 08-11-2008 | By : Omar | In : General
Etiquetas: aburrimiento, equilibrio, patológicas., sophrosyne, temperantia
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El autodominio, el ser capaces de soportar las tormentas emocionales a las que nos someten los embates de la fortuna en lugar de ser “esclavos de la pasión”, ha sido elogiado como virtud desde los tiempos de Platón.La antigua palabra griega que lo define era sophrosyne, “cuidado e inteligencia para conducir la propia vida; un equilibrio y una sabiduria templados”, como lo tradujo Page DuBois, un helenista.Los romanos y la primitiva iglesia cristiana lo llamaron temperantia, templanza, el dominio del exceso emocional.El objetivo es el equilibrio, no la supresión emocional:cada sentimiento tiene su valor y su significado.Una vida sin pasión sería un aburrido páramo de neutralidad, aislado y separado de la riqueza de la vida misma.Pero, como señaló Aristóteles, lo que se quiere es la emoción adecuada, el sentir de manera proporcionada a las circunstancias.Cuando las emociones son demasiado apagadas crean aburrimiento y distancia; cuando están fuera de control y son demasiado extremas y persistentes, se vuelven patológicas, como en la depresión inmovilizante, la ansiedad abrumadora, la furia ardiente y la agitación maníaca.
En efecto,mantener bajo control nuestras emociones perturbadoras es la clave para el bienestar emocional; los extremos-emociones que crecen con demasiada intensidad o durante demasiado tiempo-socavan nuestra estabilidad.Pero es mucho lo que se puede decir a favor de la contribución constructiva que el sufrimiento hace a la vida creativa y espiritual;el sufrimiento puede templar el alma.
Los momentos de decaimiento, asi como los de entusiasmo, dan sabor a la vida, pero es necesario que guarden equilibrio.No se trata de que la gente deba evitar los sentimientos desagradables para sentirse contenta, sino más bien de que los sentimientos tormentosos no pasen inadvertidos y desplacen los estados de ánimo agradables.las personas que viven episodios intensos de ira o depresión pueden tener una sensación de bienestar si cuentan con una serie compensatoria de momentos igualmente dichosos o felices.Los estudios demuestran la independencia de la inteligencia emocional frente a la académica, y encuentran poca o ninguna relación entre las notas o el cociente intelectual y el bienestar emocional de las personas.
Para concluir, debemos entender que dominar nuestras emociones es en cierto modo una tarea absorbente:la mayor parte de lo que hacemos-sobre todo en nuestro tiempo libre-es un intento por dominar nuestros estados de ánimo.
(Fragmentos extraídos de “La Inteligencia Emocional” de Daniel Goleman, Doctor en Psicología.)

